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| John Cleese | Wise Man / Reg / Jewish Official / Centurion / Deadly Dirk / Arthur | |
| Eric Idle | Wiseguy / Stan / Harry the Haggler / Culprit Woman / Warris / Intensely Dull Youth | |
| Graham Chapman | Wise Man / Brian Cohen / Biggus Dickus | |
| Michael Palin | Wise Man / Mr. Big Nose / Francis / Mrs. A / Ex-Leper / Announcer / Ben / Pontius Pilate | |
| Terry Jones | Mandy Cohen / Colin / Simon the Holy Man / Bob Hoskins / Saintly Passer-by | |
| Terry Gilliam | Man Even Further Forward / Revolutionary / Jailer / Blood & Thunder Prophet / Geoffrey | |
| Neil Innes | A weedy Samaritan | |
| Terence Bayler | Gregory | |
| Carol Cleveland | Mrs. Gregory | |
| Kenneth Colley | Jesus |
| Director |
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| Productor | John Goldstone
Tim Hampton |
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| Escritor | Terry Gilliam
Terry Jones |
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| Fotografía | Peter Biziou
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| Músicos | Geoffrey Burgon
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El protagonista, Brian Cohen, nace en un establo a unos pasos del lugar de nacimiento de Jesús, lo que en un principio confunde a los tres reyes magos, que vienen a alabar al rey de los judíos. Estos ofrecieron los tres regalos a la madre de Brian, Mandy. Poco después de irse, vuelven, dandose cuenta de su error y se lo quitan de las manos. Brian crece siendo un joven idealista que se resiste a la ocupación romana de Judea, incluso después de conocer que su padre fue un centurión romano llamado Traviesus Maximus, [3], que violó a la madre de Brian («¿Quieres decir que fuiste violada?», «Bueno, al principio, sí»). Mientras asiste al Sermón de la Montaña de Jesús, Brian se enamora locamente de una joven rebelde y atractiva, Judith. Su amor por ella y el odio hacia los romanos le llevan a unirse al Frente Popular de Judea (FPJ), una de las muchas organizaciones partidistas y separatistas, que dedican la mayor parte de su tiempo a pelearse entre sí, en vez de acabar con la ocupación romana. El cínico líder del grupo, Reg, le da su primer encargo a Brian: debe garabatear una pintada en la pared del palacio del gobernador. Recién acabada, se encuentra con un centurión y dos guardias que se detienen y, tras observar el escrito e indignados por la defectuosa gramática latina de Brian (escribió «Romanes eunt domus», a lo que el centurión le dice que significa «los llamados romanos marchad la casa»), le fuerza a escribir el mensaje corregido («Romani ite domum», o «Romanos, marcháos a casa») cien veces. Al amanecer, las paredes del palacio están cubiertas por las pintadas. Cuando se hace el cambio de guardia a la madrugada, los nuevos guardias intentan detener a Brian, pero se escapa con la ayuda de Judith. Brian entonces acepta participar en un complot para secuestrar a la hija del gobernador para extorsionar a este. Sin embargo, durante la misión se encuentran con el grupo «Frente de la Judea Popular», una facción rival con el mismo objetivo de intención separatista y que también quiere capturar a la hija del gobernador. A pesar de los intentos de Brian, que les dice que deben trabajar juntos, las dos partes empiezan a pelear y el plan acaba siendo un fracaso. Esto deja a Brian de nuevo intentando huir, pero esta vez es capturado y citado a comparecer ante el gobernador Poncio Pilatos. Intenta escapar al castigo al reclamar su ciudadanía romana, como hijo de un centurión llamado Traviesus Maximus. El capitán de la guardia se niega a creer la autenticidad de su nombre. Pilatos no entiende su duda, a la que el capitán afirma que ese nombre no existe, comparándolo con «Quasimeus» o «Pijus Magnificus». Afortunadamente para Brian, el colapso de los guardias en un ataque de risa después de que un furioso Pilatos revela que uno de sus mejores amigos es un centurión de alto rango con nombre Pijus Macnificus [4] (con una esposa conocida como Incontinencia Suma) y Brian escapa durante el bajón de la guardia por parte de los carcajeantes soldados. Después de varios contratiempos (incluyendo un breve viaje al espacio en una nave extraterrestre tripulada), la huida del fugitivo le lleva a terminar en un atril de oradores de aspirantes a místicos y profetas que gustan de arengar a la multitud que pasea por una plaza. Obligado a hablar de algo plausible para camuflarse y mantener a los guardias alejados de su espalda, Brian balbucea pseudo-verdades religiosas, y rápidamente se atrae a un mayor número de personas, un público pequeño pero intrigado. Una vez que los guardias se han ido, Brian trata de poner fin a la farsa, pero acababa de inspirar un movimiento religioso. Tras una larga —y no exenta de gracia— huida, el grupo crece cuando se encuentra con que algunas gentes han empezado a seguirle aclamándole como el salvador. Incluso llegan a aparecer dos sectas distintas. El éxtasis se alcanza con el descubrimiento de un arbusto por parte del populacho, aclamado como un «milagro». Después de escabullirse de la multitud, que se ocupa de perseguir a un «hereje» —en realidad, un ermitaño que Brian involuntariamente ha molestado y que se enfada con él—, Brian se encuentra con Judith, y pasan la noche juntos en su casa, es decir, la de su madre. Por la mañana, Brian abre las cortinas para descubrir una enorme masa de personas frente a la casa, todos lo proclaman como el Mesías. Horrorizado, Brian intenta, impotente cambiar sus pensamientos para que no le consideren el salvador, pero sus palabras y acciones son inmediatamente tomadas como puntos de doctrina, como, por ejemplo, cuando Brian les dice: «¡Teneis que pensar por vuestra cuenta, todos sois diferentes!» Y cuando Red, líder del Frente judaico popular, le da la enhorabuena por las pintadas en el palacio de Pilatos: Tampoco puede el infeliz Brian encontrar consuelo de vuelta a la sede de la FPJ, donde las personas acercan sus cuerpos afectados por enfermedades y le exigen curaciones milagrosas. Reg incluso afirma que ha reservado una sesión en el monte para él. Después Brian es finalmente capturado y deciden crucificarlo (¡Una cruz por persona!). Mientras tanto, una gran multitud se reúne fuera del palacio, impulsado por el sentimiento general de rabia en la comunidad, que desea librar de la muerte al «profeta». Pilatos, junto con la visita de Pijus Magnificus, trata de acabar con el sentimiento de la revolución mediante la concesión de la decisión de quién debe ser perdonado. En su lugar, Pilatos elige varios nombres que empiezan con la letra «R», destinado esto a destacar su impedimento en el habla, proponiendo a un candidato que no tiene el apoyo de la población. Pijus Magnificus a continuación, intenta tomar el control de la situación mediante la lectura de la lista de prisioneros, pero la combinación de su ceceo grave y el nombre de los prisioneros -tienen todos nombres empezados por «S» hace que la horda se encuentre al colapso de la risa. Finalmente Pilatos, por decisión popular, ordena la liberación de Brian. Pero, en un momento, parodiando el clímax de la película Espartaco, varias personas crucificadas dicen ser Brian, un hombre incluso dice «Soy Brian, y también lo es mi esposa», y los guardias eligen al hombre equivocado. Brian también tiene varias oportunidades para un librarse de la muerte, pero no lo consigue, ya que, uno por uno, sus «aliados», incluyendo a Judith y a su madre, dan un paso adelante para explicar por qué están dejando morir al «noble luchador por la libertad» que cuelga envuelto en el calor del sol. Condenados a una muerte larga y dolorosa, varios compañeros de crucifixión intentan animarle cantando “Always Look on the Bright Side of Life”, acabando con esta canción la película. Fuente: WikiPedia ES |
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